[Deutsch]
El «Washington Post» informa sobre nuevas revelaciones en torno a los planes del gobierno de Netanyahu en Israel para actuar contra Irán y arrastrar a Estados Unidos al conflicto.
Un ataque planificado contra Irán
Mucho antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, iniciara negociaciones diplomáticas sobre el programa nuclear de Irán, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ya había puesto a Israel en una trayectoria hacia la guerra contra Irán. Según funcionarios israelíes actuales y antiguos, Netanyahu había diseñado planes para un ataque militar en el otoño de 2024, mientras intentaba simultáneamente ganar a Estados Unidos como aliado. Este artículo analiza las motivaciones estratégicas, las operaciones de inteligencia y las maniobras políticas que condujeron al ataque de Israel contra Irán el 13 de junio de 2025, y arroja luz sobre las complejas dinámicas detrás de esta escalada.
Preparativos bélicos de Netanyahu en el otoño de 2024
Ya en el otoño de 2024, cuando Trump aún no había iniciado negociaciones sobre el programa nuclear de Irán, Netanyahu puso a Israel en un rumbo bélico. Después de que Israel destruyera las defensas aéreas de Irán en un enfrentamiento con misiles en octubre de 2024 y debilitara a Hezbolá, el principal aliado de Irán, Netanyahu dio una orden general para preparar un ataque. Los servicios de inteligencia israelíes comenzaron a elaborar listas con docenas de científicos nucleares y líderes militares iraníes que podrían ser objetivo de asesinatos selectivos. Al mismo tiempo, la fuerza aérea israelí comenzó a desactivar sistemáticamente los sistemas de defensa aérea en Líbano, Siria e Irak para despejar el espacio aéreo para futuros ataques contra Irán.
Esfuerzos de Israel para ganar a Estados Unidos
Paralelamente a los preparativos militares, Israel siguió una estrategia diplomática para persuadir a Estados Unidos. Los funcionarios israelíes consideraban que un ataque con la participación de Estados Unidos sería más efectivo que actuar en solitario. En el otoño de 2024, se reunieron con representantes de la administración Biden para intercambiar información de inteligencia que mostraba que científicos iraníes habían reanudado investigaciones teóricas sobre tecnología de armas. El 7 de abril de 2025, Netanyahu se reunió con Trump en la Casa Blanca, pero ya en marzo Israel había decidido atacar a más tardar en junio, con o sin el apoyo de Estados Unidos, debido a que las defensas aéreas de Irán podrían estar restauradas para la segunda mitad del año. El 13 de junio, Trump finalmente se unió y ordenó ataques contra tres instalaciones nucleares iraníes.
Bases de inteligencia y controversias
La decisión del ataque se basó en información de inteligencia que fue interpretada de manera diferente. Los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel confirmaron que los científicos iraníes realizaban investigaciones que podrían permitir un avance más rápido hacia una bomba atómica, si el ayatolá Alí Jamenei lo ordenara. Sin embargo, mientras los analistas estadounidenses sostuvieron hasta el ataque que Jamenei no había autorizado una bomba, los funcionarios israelíes consideraron estas actividades como alarmantes. Generaron preocupación los estudios sobre dispositivos de detonación multipunto, explosivos plásticos y radiación de neutrones, que eran difíciles de justificar como civiles. Los críticos acusan a Netanyahu de haber explotado exageradamente esta información para justificar el ataque.
El cálculo de Netanyahu: oportunidad y necesidad
El ataque de Israel estuvo motivado por una mezcla de oportunidad y necesidad. El debilitado estado de Irán tras los ataques israelíes contra Hamás, Hezbolá y las defensas aéreas iraníes en octubre de 2024 ofreció una oportunidad única. Netanyahu argumentó que un ataque preventivo era necesario, ya que un avance iraní hacia una bomba atómica podría pasar desapercibido. La “Doctrina Begin”, que justifica la “autodefensa anticipatoria” contra posibles armas de destrucción masiva, fue la base estratégica. Netanyahu admitió que Irán aún estaba a meses o un año de una bomba, pero destacó su peligrosa enriquecimiento de uranio y arsenal de misiles.
El papel del Mossad y los asesinatos selectivos
El servicio de inteligencia israelí, el Mossad, desempeñó un papel central en los preparativos. Durante años, recopiló información sobre científicos nucleares iraníes y sus roles en las instalaciones de Natanz y Fordow, a menudo a través de agentes reclutados localmente. Una operación encubierta incluyó el contrabando de drones kamikaze y lanzamisiles dentro de Irán. Desde el 13 de junio, se asesinaron a diez figuras clave entre los científicos, lo que, según funcionarios israelíes, retrasó significativamente el programa nuclear de Irán. Estos asesinatos selectivos fueron una pieza central de la estrategia de Netanyahu, concretada en abril de 2025.
Contradicciones entre Trump y sus servicios de inteligencia
En Estados Unidos, el ataque generó tensiones. Trump creía que Irán estaba “muy cerca” de una bomba y contradijo la evaluación de su jefa de inteligencia, Tulsi Gabbard, quien en marzo de 2025 afirmó que Jamenei no había ordenado una bomba. El director de la CIA, John Ratcliffe, argumentó que la evaluación de 2007 era obsoleta y comparó los avances de Irán con un equipo de fútbol americano a punto de anotar un touchdown. Esta discrepancia entre la convicción de Trump y los análisis de sus servicios de inteligencia plantea preguntas sobre la toma de decisiones en Washington.
Críticas al ataque sorpresa de Netanyahu
En Israel, la mayoría de las fuerzas de seguridad apoyan el ataque preventivo de Netanyahu, pero una minoría critica su momento. Danny Citrinowicz, exjefe del departamento de Irán en la inteligencia militar israelí, argumentó que la vía diplomática de Trump merecía una oportunidad. Sin un acuerdo, persisten las incertidumbres sobre la ubicación del uranio enriquecido y las centrífugas de Irán. Los ataques fueron un éxito operativo, pero los riesgos de una guerra con un país como Irán son enormes.
Cuestiones internacionales y legales
La justificación del ataque es globalmente controvertida. Los críticos ven en el proceder de Netanyahu una violación del derecho internacional, ya que no se demostró una amenaza inminente por una bomba atómica iraní. El enriquecimiento de uranio de Irán a niveles casi aptos para armas desde la salida de Trump del acuerdo nuclear en 2018 es indiscutible, pero sigue siendo incierto si el país persigue activamente un programa de armas. El debate sobre los ataques también ha generado tensiones en el gobierno de Estados Unidos, ya que Trump ignoró las evaluaciones de inteligencia.
Conclusión: Un golpe arriesgado con un resultado incierto
La planificación temprana de Netanyahu y el ataque sorpresa del 13 de junio de 2025, respaldado por Trump, han retrasado los programas nuclear y de misiles de Irán, pero a un alto costo. Los asesinatos selectivos y la destrucción de instalaciones han debilitado a Irán, pero persisten la incertidumbre sobre su uranio y los riesgos de una mayor escalada. Los esfuerzos diplomáticos de Trump fueron socavados por la acción unilateral de Israel, lo que plantea la pregunta de si una vía negociada habría sido más estable a largo plazo.
Nuevas Revelaciones
Netanyahu planeó la guerra contra Irán con antelación y sumó a Trump
Mucho antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, iniciara negociaciones diplomáticas sobre el programa nuclear de Irán, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ya había puesto a Israel en un rumbo bélico contra Irán.
Quelle
Ihnen hat der Artikel gefallen?
Bitte unterstützen Sie mit einer Spende unsere unabhängige Berichterstattung.


Add new comment